17:45h. Fuente: NOTIMEX
Mundos secretos" es una obra de teatro que se adentra en el universo infantil de cuatro pequeños que disfrutan de sus juegos y simplezas, las cuales los integran y permiten desarrollar sus personalidades.
En escena, se aprecia a un niño que se aferra a un banco amarillo, a una pequeña con un enorme gorro que le cubre casi toda la cara para ocultar una mancha en su mejilla derecha, a una niña demasiado egoísta y envidiosa y, también, a un infante que se mantiene al margen de la acción, callado y retraído.
La obra -que iniciará temporada el 18 de este mes en La Gruta, del Centro Cultural Helénico- busca con esporádicos diálogos, que los movimientos, risas y gestos narren una historia de cómo se relacionan los niños y el proceso de conocimiento y aceptación del otro.
En un escenario completamente blanco y con mínimos recursos escénicos, los actores respiran en un ambiente limpio y puro de maldad.
Cada uno de los niños de la obra tiene una manera de comprender su entorno y a su vez, de crear un mundo que mantiene escondido, hasta que descubre a otros pequeños con los cuales intercambia experiencias y juntos construyen un mutuo universo emocional.
Para los niños de la puesta en escena, no se necesitan juguetes o videojuegos para ser felices, su imaginación convierte a sus zapatos en peces multicolores que nadan en un inmenso mar o un círculo de fichas en una gigantesca alberca.
"Mundos secretos" es un regreso a la infancia, en la cual, una ficha de refresco o un globo morado tienen un gran valor emotivo, ya que durante la niñez esos objetos tienen un significado simbólico que cobra vida en los juegos imaginarios de cada uno.
Creación colectiva de la agrupación Teatro al vacío, el montaje apuesta a la utilización de un lenguaje universal de movimientos que permiten dejar fluir la sensibilidad y los sentidos para entender e interpretar las escenas de la obra.
Adrián Hernández, Carolina Garibay, Virginia Smith y José Agüero son los encargados de representar esta historia, en la que logran despojarse de su edad, para convertirse en ingeniosos niños que ríen y disfrutan su infancia cargada de inocencia.
La actriz Haydeé Boetto dirige esta obra, que apuesta a la emotividad de los asistentes para que se adentren en el inmenso universo de la niñez y se incluyan en esta experiencia divertida y completamente amena.
Boetto busca en esta propuesta escénica que los infantes reconozcan sus actitudes, disfruten de los juegos y conozcan otros mundos infantiles, mientras los adultos se reencuentren con sus anhelos, deseos y también, con ellos mismos.
El montaje infantil tuvo una corta temporada en Córdoba, Argentina el año pasado, y durante este 2009 por invitación de la Embajada de México en ese país, la puesta en escena llegará a Buenos Aires.